Los padres son responsables de la educación de sus hijos.
Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Es una tarea demasiado importante como para confiarla por completo a una institución.
Como padre, la primera tarea elemental es dar buenos ejemplos a los hijos. Los padres deben hablar más a sus hijos. Deben leerles en voz alta, deben conversar más con ellos, haciéndoles preguntas e interesándose por su punto de vista. Los padres deben animar y respetar la opinión de sus niños. Los niños no son tontos; al contrario, están en la época de la vida en la que es más fácil y más rápido aprender muchas cosas, entre otras, el idioma o, todavía mejor, los idiomas.
Los padres deben hacer más comentarios positivos que negativos a sus hijos. Esta es la mejor forma para contribuir a su seguridad, a su bienestar emocional y a su desarrollo intelectual. He aquí por qué.
Y cuando elogien a sus hijos, deben resaltar sobre todo los esfuerzos de los niños por hacer mejor las cosas. Los mejores elogios no se dirigen hacia las cualidades naturales o intrínsecas de los niños, como una cara bonita o una exclamación involuntaria. Lo mejor es elogiar el efuerzo de los chicos, porque a fin de cuentas esa es la cualidad que más les servirá en la vida. Sólo mediante el esfuerzo se consiguen los mejores frutos de la civilización.
Los maestros pueden hacer la diferencia entre una mala y una buena vida.
Tan grande es su poder. Buscamos maestros que sean capaces de hacer esa diferencia. Queremos grabar algunas de sus lecciones en video, para compartirlas con todos los alumnos que quieren aprender.
Si eres un buen maestro y crees que puedes contribuir a mejorar la educación no sólo de tus alumnos sino de otras personas, te invitamos a participar. Es mejor si involucras a tus alumnos y haces que tu participación sea un proyecto educativo común.
Entre todos, podemos hacer algo para mejorar la educación.